Diseño y arquitectura

Lugar paradisíaco, ubicado en las estribaciones de los andes. Unidad inusual con la naturaleza.

12192 m sobre el nivel del mar. Es aquí, en las profundidades de los bosques, ubicado en las estribaciones de los Andes, es un edificio único con un nombre sonoro La Dacha. Ubicado en una pequeña meseta verde, el chalet atrae la atención de turistas y viajeros aleatorios. Al hospedarse aquí, puede disfrutar de la belleza de los Andes, desde una distancia observando el comportamiento de los volcanes, o simplemente relajarse lejos de miradas indiscretas.

El chalet es ideal para los amantes del aire libre. Dependiendo de la temporada, se pueden organizar actividades de esquí, senderismo o ciclismo.

El edificio también es interesante porque encaja perfectamente en la situación, como si fuera su extensión natural. Para la construcción de la casa se utilizaron paneles de roble y pino negro. La forma no estándar del edificio no fue elegida por casualidad. Desde el interior hay unas vistas preciosas. Puede considerar no solo lo que está en el mismo nivel con La Dacha, sino también lo que se encuentra mucho más abajo.

Así es como se ve La Dacha en invierno.

Al pasar por un puente de madera, puede estar en la terraza cubierta.

El interior del edificio de montaña está en completa armonía con su apariencia. Sólo se utilizan materiales naturales para la decoración.

Dentro de La Dacha puede alojar cómodamente hasta 8 personas. En el segundo piso hay una sala de estar, comedor y cocina con ventanas panorámicas. Además, el edificio de 3 plantas tiene 3 dormitorios y 2 baños.

La luz que entra a la casa a través de las enormes ventanas aumenta la sensación de unidad con la naturaleza. Se adapta perfectamente a los muebles y muebles.

El propio propietario, el arquitecto chileno Nicolás del Río, afirma que decidió establecerse aquí no por casualidad. La idea de construir un chalet surgió a la hora de observar un volcán en la distancia, cuya belleza y poder simplemente lo conquistaron.

Esto puede parecer increíble, pero al observar los elementos amenazantes en el interior, las personas se sienten completamente seguras.

El cálido y acogedor ambiente da la sensación de un cuento de hadas.